Cuando aterrices en Malé, te acompañarán hasta el speed boat. El trayecto dura alrededor de 1 hora y 45 minutos, y durante el camino solo ves mar turquesa y pequeños atolones.
Cuando el barco se acerca y empiezas a ver la isla, inconfundible con su lar y su vegetación verde, sientes que de verdad has llegado al paraíso. Desde ese momento, todo empieza a fluir.