Es la isla local considerada más larga de Maldivas. No es una isla de resort, sino un lugar de desconexión y a la vez llena de vida y rincones por ver. Puedes disfrutar de un largo paseo entra palmeras que puedes recorrer en moto o en bici y acabar en una preciosa lengua de arena donde el mar se ambos lados se junta.
Las playas son de arena blanca y el agua tiene mil tonos de azul. Es una isla preciosa y verde de la que no querrás irte!